martes, 17 de septiembre de 2019

ADIOS PICASSO por DAVID DOUGLAS DUNCAN




Editorial Nauta, 1960  - 300 pp., 25,5 x 32,5 cm., 58,00 €
Tela editorial color rojo con sobrecubierta.



                             



              David Douglas Duncan fue un reputado fotoperiodista estadounidense ganador de la Medalla de Oro Robert Capa en 1967,​ recordado por sus dramáticas fotografías de combate en las guerras del Pacífico (Japón, Corea y Vietnam), reportero de la revista Life y reconocido por ser el "fotógrafo oficial" del artista vanguardista más innovador de todos los tiempos.  


                 
Picasso perfila la salida de la cuadrilla de toreros a la plaza, un afición que hereda de José Ruiz, su Padre









     Duncan se hizo amigo íntimo del artista y fue la única persona autorizada a fotografiar muchas de las pinturas privadas del artista. Duncan vivió en Castellaras, Francia, cerca de Mougins, donde el malagueño pasó los doce últimos años de su vida. Publicó siete libros con fotografías de Pablo Ruiz Picasso y la obra póstuma donde publica la correspondencia entre ambos que se recoge en Adios Picasso.





         
El artista y su musa Jacquelin en el salón-estudio de su casa presidido por las señoritas de Avigñón




   El artista presenció los gratos momentos familiares como estancias en la playa.

                


       

                  La parte artística titulada LOS PICASSOS DE PICASSO 1895-1960. UNA AUTOBIOGRAFÍA EN PINTURA son ilustraciones en color y fotografías en blanco-negro. Picasso hereda el oficio de su padre que pintaba el motivo de palomas con su delicado plumaje que son del gusto de la burguesía malagueña. Cuando viaja a París rompe con el realismo y las comuniones que pintaba con su padre, que desaparece de su firma. Se pueden contemplar las distintas etapas del artista: azul y rosa, los arlequines y los bosquejos o preámbulos que dieron lugar a los resultados del Guernica.

Minotaruro corriendo, 1928

Mujer sentada en un sillón, 1929





Duncan desarrolla secuencias con rafagas de fotografías del artista

                   
            En el año 1957, Duncan visitó a su amigo Picasso en su Villa de la Costa Azul. En aquella ocasión, el periodista viajaba con un perro teckel: Lump (granujilla en alemán) que fue para quedarse a vivir con Picasso para siempre. Este teckel consiguió granjearse el aprecio del maestro.



                 



              Tanto retrató el fotoperiodista al artista con disparos múltiples que puede hacer una película de su vida.        

         





       En ocasiones D.D.Duncan retrata al pintor con similitudes en sus obras. 


                




       DDD practica sus propias interpretaciones cubistas en sus fotografías sirviéndose de la múltiple exposición e imágenes caleidoscópicas.







            
Picasso retoca las fotos para transmutar en cónsules romanos




         Picasso obsequió al fotógrafo con este dibujo
                 















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PICASSO Y JACQUELINE por DAVID DOUGLAS DUNCAN



Junto a Jacqueline. El rayo que no cesa: el arco iris




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