miércoles, 8 de junio de 2016

ECOGRAFIANDO LA HISTORIA







            El Museo Arqueológico Nacional (MAN) ha practicado ecografías a cuatro momias, tres egipcias y una aborigen de las Islas Afortunadas, con aparatos punteros de la clínica Quirón de Madrid. Como ya hiciera el Museo Británico, la intervención se hace para diagnosticar patologías, conocer cómo vivieron y el procedimiento seguido en su embalsamado.


         En 1925 cuando llega al puerto de Barcelona el vapor español C. López y López con un cargamento poco habitual: una momia que había sido adquirida en El Cairo por el estudioso Ignacio Bauer. Se trata de Nespademu, quien entre el 300 y el 200 a. C. ejerció sus funciones en el sanatorium de Imhotep- Asclepio, en Serapeum de Saqqara (Menfis) o en Alejandría.


                                                           
NESPAMEDU, médico oftalmólogo del faraón Ptolomeo II, sacerdote de Imhotep el Grande (MAN) 





         Dos placas del dios Thot y los ojos Udyats, que significan la magia, la protección, la purificación y el símbolo solar que encarnaba la estabilidad cósmica. Thot, por su parte, es la divinidad de los oftalmólogos, el que puso en su lugar el ojo de Horus tras perderlo en su batalla con Seth. Esto lleva a pensar a los especialistas que Nespamedu se acogió a esta divinidad por su oficio. “La iconografía no es casual y está claro que deseaba dejar constancia de sus creencias y de los cargos que le elevaron a una alta categoría social. El hecho de que fuese un médico del faraón nos inclina a pensar que parte de su vida debió transcurrir en Alejandría, donde estaba instalada la corte de los Ptolomeos”

        Al médico se le realizaron 2.739 imágenes. La momia “fue desvendada virtualmente y pronto se vislumbraron una serie de adornos de joyería que cubrían su cuerpo”. La diadema que portaba correspondía a un escarabeo alado con el disco solar, colocado de forma invertida, el dios Khepri, símbolo de la resurrección y del renacimiento.

        Nespamedu lleva en el cuello, además, un collar usekh. “Este abalorio es uno de los más característicos de la joyería egipcia y está normalmente rematado con sendas cabezas de halcón que apoyan en los hombros, o con broches semicirculares, y un contrapeso en la espalda”.
Se sabe que en el templo en el que Nespamedu atendía a los enfermos se llevaba a cabo la formación de los médicos y sacerdotes. En honor a Imhotep se erigió una capilla dedicada a la sanación, hasta donde se desplazaban miles de personas procedentes de los lugares más remotos de Egipto en busca de una curación milagrosa. Su dios era Thot; el de la ciencia y la medicina, el antepasado de los oftalmólogos. El que eligió Nespamedu a sabiendas.


Momia de mujer. Tercer Periodo Intermedio 845-664 a.C.



          El proceso de momificación debe mucho a las condiciones de sequedad de las zonas donde se realizan estas prácticas como en Egipto y en Las Islas Canarias. Con el estudio de estas momias se pueden determinar si se empezó a practicar el embalsamamiento en las Islas Afortunadas a partir del descubrimiento de América, con noticias de Fray Alonso de Espinosa (1594), Fray Juan Abreu Galindo (1632), Juan Núñez de la Peña (1676), Tomás Marín Cubas (1694) y posteriores. Autores como Elliot Smith sostienen que en el archipiélago de las Canarias se momificaba desde el siglo VI a.C., mientras que Diego Cuscoy sostiene que su práctica se estableció siglos después del abandono de las egipcias.


MOMIA GUANCHE, hallada en Herques (Tenerife), en 1776



LOS SECRETOS DE LAS MOMIAS DEL MAN









      PALEOPATOLOGIA. LOS PRIMEROS VESTIGIOS DE LA ENFERMEDAD,
 de Domingo Campillo recoge estudios médicos que analizan cuerpos de épocas antiguas de la Historia.





 Paleopatología:  Los primeros vestigios de la enfermedad - 2 tomos que completan la obra, 168 + 124 pp.- 30,00 €



             La trepanación era habitual en la práctica médica y los pacientes sobrevivían a múltiples intervenciones como puede apreciarse en el cerramiento de las perforaciones. Una práctica que se hacía incluso para extraer amuletos de personas de consideración entre la comunidad y que de esta manera eran poseídas. Druidas y hechiceros las portaban.




Cráneo trepanado de Sacara
Egipto, época predinástica



         El culto al cráneo fue habitual y se forzaba para que determinada forma se estableciera en su crecimiento y que miembros de esa comunidad mantuvieran una cabeza estilizada o alargada. Esta práctica se seguía en Egipto y en culturas precolombinas.


        Otras malformaciones craneales detectadas por el autor del libro deducen la presencia de la cadena osea en que los ligamentos que unen la apófisis estiloides al hueso hioides está sustituida por tres o cinco huesecillos. En lugar de finalizar en punta lo hace en forma de cabeza articular.


Apofisis estiloides con morfología atipica, La Olmeda.




         Desde 1983 el doctor Gino Fornaciari viene estudiando las momias de Santo Domingo el Mayor en Nápoles. Felipe II mandó reunir allí 44 cajas que contienen los cuerpos de diez reyes y príncipes aragoneses: Alfonso I (muerto en 1458), Ferrante I (1494), Ferrante II (1496), la reina Juana IV (1518), Isabel, duquesa de Milán (1524), Fernando Francisco de Avalos (1571), junto a otros nobles napolitanos. Determinando las enfermedades que padecían. Entre estas, en 1986, demostró mediante microscopía electrónica la presencia de pápulas variólicas en la momia de un infante de cinco años de la Corona de Aragón.


Infante que falleció de viruela. Nápoles.
Prof. Cino Fornaciari.



       En otro caso que no se encuentra entre los anteriores el autor del libro presencia un fragmento de tarsometacarpo de una mano derecha probablemente femenina, que constituye un bloque anquilosado con fusión osea.



Bloque carpometacarpiano por probable artritis reumatoide.
Codolar de Biniatram (Menorca).



La obesidad infantil provoca la incurvación del femur.

Obesidad manifiesta en el esqueleto




El desgaste de colmillos se debía a trabajos como el curtido de pieles. En Egipto no padecían caries. 








ADVERTENCIA: 

ALGUNAS DE LAS IMÁGENES QUE VIENEN A CONTINUACIÓN PUEDEN SER MÁS ESCALOFRIANTES TODAVÍA 




Editorial Edaf, Ediciones escogidas - Renato Grilleto - 10 €










Cabeza de los mundurucú del río Madeira (Brasil)
Cabeza reducida tsantsa de los jívaros
de la provincia de Azua y del Ecuador 
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                          




Momia de Tesmoupert
Ramses II, en la radiografía de la nariz
se detecta que tenía pimienta



        No todas las momias guanches eran evisceradas, ya que una de ellas, que se encuentra en el Museo Arqueológico de Santa Cruz de Tenerife, contiene todos sus órganos. Los aborígenes canarios seguían procesos distintos dependiendo de la clase social y su posición económica.




Momia de las Islas Canarias. Tenerife.

        
       El hombre de Tollund (Dinamarca) fue sacado del lecho turboso del pantano de esta localidad. Su cabeza se conserva en el Museo de Sikeborg y parece ser que murió ahorcado durante la Edad de Hierro hace más de 2.000 años. El ritual mandaba la incineración y tan solo los reos eran ajusticiados colgándolos de los árboles y, con posterioridad, arrojados a los pantanos.



El hombre de Tollund seguramente fue ahorcado








                             

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