Mostrando entradas con la etiqueta Espiritualidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Espiritualidad. Mostrar todas las entradas

miércoles, 8 de mayo de 2024

PRESENTACIÓN EN ALCALA DE HENARES DE LOS PILARES DE CASTILLA EN LAS RAÍCES CELTAS DE LARA, DE ANTONIO PALACIOS GONZALO

Prologada por Martín Amagro Gorbea e Ignacio Ruiz Vélez

Nueva edición


Editorial Diwan Ibérica Libros, 2024
16 x 23 cm, 250 páginas
ISBN: 9788412787634 
P.V.P. 20,00 €  ahora 19,00 €

Puede consultar disponibilidad en el correo:  


   Elegí para la presentación el primero de mayo día de la Beltaine, festividad celta de la regeneración de la naturaleza, cuando se engalana a las mocitas como damas en altares florales en Tierras de Burgos o en Colmenar Viejo en Madrid y se pinga el Mayo en Tierra de Pinares Burgos-Soria, aunque en Tielmes lo levantaron el domingo de resurrección de la Semana Santa, quemando al traicionero "Judas". Reto de superación donde los "quintos" se integran sintiendo la pertenencia a la comunidad. Los celtas como grandes astrónomos fueron conocedores de los solsticios y equinoccios. A los que sumando 40 días festejaban la plenitud estacional.


  ¿Porqué nos animamos a publicar este trabajo? 

  Los avances en Arqueogenética están revolucionando la interpretación histórica de la civilización celta en Iberia, lo que unido a los últimos hallazgos de altares celtas en el Alto Arlanza hace replantear un estudio paleoetnográfico, considerando, hoy en día, una impronta celta que trasciende a la identidad nacional.

Rituales mortuorios prerromanos de 3000 años a.C.
Ilustración de José Ramón Almeida. 

    La cultura material, las creencias con los ritos y el habla son señas de identidad para establecer la Weltanschauung o visión de la civilización celta.

    El conocimiento de los celtas nos lo proporcionan los geógrafos griegos en el siglo VI a.C. que los trataron de keltoi, para sugerir «los pintados» y atribuirlos como bárbaros, de extranjero, desconocido y lejano, que también se cree pudieron escuchar a los propios indígenas pues estos se reconocieron así. Los romanos los latinizaron celtai

    Los lingüistas percibieron la similitud de las lenguas indoeuropeas que provienen de una lengua eslava desaparecida. Sin descartar un origen protoindoeuropeo de Anatolia, que explicaría el vascuence. Una alerta que se ubica en las estepas del Cáucaso. En 2010 me sorprendía que en el Este de Europa se daban los mismos enterramientos que en la meseta castellana en túmulos, cultura del dolmen que desaparece, siendo arrasados en el mismo momento. ¿Otras gentes? ¿Cambio en la forma de vida? Además, dichos lugares constituían hitos en los megalitos astronómicos y las necrópolis como lo fueron las pintadas en cuevas prehistóricas.

    La Arqueogenética resuelve el alto componente indoeuropeo y atlántico de los europeos actuales y, en particular, en la península. Por el genotipo R1b-P312, cromosoma paterno, se determina celta con una antigüedad del 3000 a.C. para gran parte de la cornisa atlántica y todo el Cantábrico: desde la bretaña, recorriendo toda la Galia, la Aquitania, Vasconia, Cántabri, Astur, Gallaeci y Lusitania. Para algunos autores como Barrry Cunliffe serían los orígenes de la cultura celta.


¿De dónde provienen?

   La Cultura de Cerámica de Cuerdas, el vaso campaniforme y la incineración tienen origen de los pastores guerreros Yamnaya de las Estepas del Cáucaso en el 4500 a.C. que introducen éste y el genotipo R1a por Centroeuropa con los celtas continentales que incorporan el carro tirado por caballo, los kurgan o enterramiento en túmulo y armas metálicas. 

   

Celtíberos uniformados con escudos y caras pintadas

     Los restos arqueológicos nos aproximan a cómo era la cultura Celta. Las estelas describen concepciones sociales, culturales y religiosas. Entre las más inquietantes se encuentran la del "héroe fundador", como la de Clounioq o Clunia, convento jurídico de la Hispania romana. 

   ¿Dónde localizaban los santuarios? En las peñas, ríos, árboles del bosque y en el paso de la meseta al sistema montañoso, donde buscan el numen. Según las particularidades de los dioses locales, Dis pater de cada lugar. En Alcalá en el cerro del Viso y el Ecce Homo en las deidades femeninas de la diosa Ataeciana que proporciona la vida y la regeneración. 

 Un lugar de sacrificios a la vez que de festividad durante tres noches y dos días, en paralelismo con Stonhenge y otros santuarios peninsulares como A Ferradura, en Pontevedra, donde festejaban el ciclo de la vida. En grandes hecatombes de cabras que solían ser producto de la rapiña en la prueba a los mozos de la comunidad, según da muestra la ofrenda en el Soto del Henares.

    En 2010 publicamos nuestro trabajo Viaje por el condado de Lara, donde fuimos conocedores de parte de los santuarios del Alto Arlanza. No interpretábamos el sentido de unas piletas o cazoletas que se encontraban en las peñas para las ofrendas de la sangre de animales. Por otra parte, las armas eran enterradas...  o arrojadas a los ríos. Las primeras, ofrenda en agradecimiento a los dioses y, las segundas igualmente, en otro ritual al guerrero.


Foto: Juan Carlos Palacios. Ignacio Ruiz Vélez, doctor en Arqueología, visualiza por primera vez el altar de los Tres tronos

    La disposición de los asientos de los Tres Tronos con polletes de mano, simulando a las sillas de montar, y establecidos de manera jerárquica para que resultara apropiada al rex (pronunciado "riks") o rey que se encuentran vinculados a las deidades. Junto a él, sus duces, elegidos por aclamación. Los asientos se dirigen con la mirada a poniente en el equinoccio de invierno, y al castro. Estos asientos se encuentran en territorios de frontera entre distintas populis, como sucede en Cebreros, Buendía o El Escorial, límite entre carpetanos y vetones, por su parte, la frontera de Carazo se establecía entre turmogos, pelendones, vacceos y arévacos.

     El último descubrimiento importante ha sido la localización del altar de la tríada de los dioses. Los Celtas hacían discurrir tres corrientes de agua que convergen para aplacar a la Dea Dama, o diosa madre, que propicia la exuberancia de la naturaleza. Algo que puede derivar de las venus en el Paleolítico y que pasa a la visión celta de las matres, en plural, por su capacidad protectora, dueña de las aguas y creadora de la fertilidad. 

     Junto a sacrificios, también humanos, que no debe extrañarnos, pues como sugiere Estrabón en el noroeste de Hispania fueron prácticas habituales aplicadas a los prisioneros, tal y como atestigua la historia comparativa con evidencias documentales en los santuarios de Fragas de Panóias, Cancho Roano, Bletisa (Ledesma, en Salamanca) y Ulaca (Avila), que prosiguieron en Plena Edad Media como conocemos por las Cántigas de Santa María.

    El "combate Singular, entre Campeones" evitaba exponer a los ejércitos. Situación que hemos reencontrado en las crónicas árabes en los enfrentamientos con los reinos cristianos por la ocupación del territorio.

  Combate entre "Campeones" para evitar exponer a sus ejércitos. Cerámica numantina 

    Después del dominio árabe de la península se propició la recuperación paulatina de los reinos cristianos y, en torno al primer milenio de nuestra era, se estableció como frontera el Duero. De la repoblación desde Tierra Lara dejan buena prueba una veintena de necrópolis Altomedievales cavadas en piedra que se encuentran dispersas por el Alto Arlanza. Los alfoces con sus emblemáticos castillos seguían ofreciendo protección a las Comunidades de Villa y Tierra, sin distanciarse en demasía de los oppida celta.

    El germen de la nación española se encuentra en Lara, lugar de donde proceden los condes de Castilla y la leyenda de los Siete Infantes que otorga continuidad a la familia Lara en la Edad Media. 

    A los que se alía el Campeador para ser los protagonistas de la historia de una nación, de procedencia legendaria por sus gestas romanceadas: el conde fundador Fernán González, a quién se le otorga la independencia de Castilla; valen por siete, los Infantes de Lara; y el gran Cid, acompañado de una hueste de trescientos vasallos.

     Un importante pilar de la Corona se fundamenta en la religión, que en el Medievo infundió hondas creencias cristianas desde la trinidad de cenobios de San Pedro de Arlanza, Santo Domingo de Silos e Infantado de Covarrubias, protagonistas y fuentes documentales para la historia de una nación.

   En el área de estudio las incursiones de romanos, visigodos y árabes no es que fueran multitudinarias y permitió el paganismo en las culturas alejadas de la civilización que mantuvieron la tradición y la costumbre adquirida por sus ancestros. Por otra parte, es confusión habitual pensar en la interrelación entre las tres culturas cuando se evitaba la consanguinidad por cuestiones sociales o imperativos religiosos que impedían que se mezclaran entre ellos. Las tres religiones se establecían por barrios en villas como las de Silos o Alcalá de Henares donde se impedía cruzar las puertas de las distintas demarcaciones a una hora determinada como a toque de queda. 

    Los Reyes Católicos se vieron obligados a expulsar a las otras religiones por clamor popular y, tras la toma de Granada, fueron conscientes de que debían integrar al resto de reinos cristianos si querían conformar la unidad del territorio. 

   El "descubrimiento" del Nuevo Mundo se benefició de las artes de los mismos aventureros que manifiestan una experiencia de combate adquirida en la “Reconquista”, prosiguió en la exploración por el Nuevo Mundo y en el dominio de las picas de Flandes por Europa, para constituir un reino donde no se ponía el sol. La organización del mayor imperio conocido se utilizó sus recursos forestales y ganaderos para enriquecer a la Corona. Para ello se sirvió de la Mesta y la Real Cabaña de Carreteros. Los pobladores anónimos de Castilla forjaron el andamiaje de una gran potencia mundial sin saberlo.

    Según el historiador de las religiones Angelo Brelich, las tradiciones que remontan al substrato prerromano pueden y deben ser estudiadas desde la Paleoetnografía como documentos válidos para la reconstrucción histórica. Por ello, examinamos el pilar etnográfico, donde nos adentraremos en el ciclo anual de la vida, las costumbres, tradiciones y el folclore, rastreando en los rescoldos de la esencia humana para apreciar el espíritu numantino que nunca se rinde y comprobar así que perdura una impronta celta. 

    La fiesta de los Jefes en un anacrónico asalto árabe a la fortaleza de Santo Domingo de Silos o la marcha que se incorpora en la Pinochada en Vinuesa en mención a los tercios de Flandes se vinculan al Reinado de nuevos nombramientos anuales en Hacinas; las danzas del Paloteo, similares a los bailes del País Vasco; la Vaca Romera que se descubre en la cerámica numantina y que en Pedrezuela o Colmenar Viejo (Madrid) se rinde a los quintos para que recorran todo el pueblo hasta nuestros días. Estas celebraciones muestran reminiscencias de la cultura celta.


Danzas guerreras en San Leonardo, en el interior de templos desacorde a la predicación cristiana

Las piedras hablan y sus manifestaciones son tan clarificantes para el conocimiento de nuestros antepasados como las fuentes escritas.

Los pilares de Castilla en las raíces celtas de Lara

lunes, 20 de noviembre de 2023

LOS CELTAS EN IBERIA, QUIÉNES ERAN, DE DÓNDE VINIERON Y SUS PERVIVENCIAS HASTA NUESTROS DÍAS. LOS PILARES DE CASTILLA EN LAS RAÍCES CELTAS DE LARA

LOS PILARES DE CASTILLA 

EN LAS RAÍCES CELTAS DE LARA

de Antonio Palacios Gonzalo


Puede consultar disponibilidad del libro en el que se basa este reportaje en el correo:  



      La noticia de la existencia de los celtas nos la proporcionaron los geógrafos griegos en el siglo VI a.C. que los trataron de keltoi, para sugerir «los pintados» y describirles como bárbaros, de extranjeros, por lo desconocido y lejano. Se piensa que resulta de la transcripción que pudieron escuchar a los propios indígenas que se reconocían como celtas.  

     La cultura material, los rituales y el habla son señas de identidad para establecer la Weltanschauung o visión de una civilización, que puede resultar cambiante, como se percibe en las creencias religiosas celtas con dioses animistas específicos de ámbito local (piensen en la diversidad de vírgenes patronales según los distintos lugares cuando son la misma) y que para algunos autores se trata, "casi" -dijo Cesar-, de los mismos dioses que descienden de Dis Pater. La movilidad y hospitalidad celta generaron en la península vínculos entre íberos, fenicios y griegos, que justifican elementos comunes.

Celtíberos uniformados con escudos y caras pintadas

    La alerta la proporcionaron los lingüistas que percibieron la similitud de las lenguas indoeuropeas con origen de las eslavas, sin descartar la procedencia del protoindoeuropeo proveniente de Anatolia, que explicaría el vascuence.

    La Arqueogenética resuelve el alto componente indoeuropeo y atlántico de los europeos actuales y, en particular, en la península. Por el genotipo R1b-P312, cromosoma paterno, se determina para gran parte de la cornisa atlántica y todo el Cantábrico desde la bretaña, recorriendo toda la Galia por la Aquitania, Vasconia, Cantabria, Asturias, Gallaecia y la Lusitania. ¿De dónde provienen? La respuesta se encuentra, primero, en la migración la Europa Nórdica con la Cultura de Cerámica de Cuerdas, el vaso campaniforme y la incineración. Segundo, de los celtas continentales, aunque ambas surgieron de los pastores guerreros Yamnaya de las Estepas en el 4500 a.C. que introdujeron éste y el genotipo R1a por Centroeuropa, los celtas continentales que incorporaban el carro con tiro de caballos, los kurganes o enterramiento en túmulos y potentes armas metálicas. Estas corrientes migratorias se remontan en la península al tercer milenio antes de nuestro calendario y, con posterioridad, los celtíberos se establecieron en el primero antes de Cristo con entrada desde la Europa continental por el Ebro, ocupando el Tajo y por la zona suroccidental hasta el territorio tarteso extremeño como prueban las lenguas que se muestran en el mapa.

En la guarda inicial de nuestro libro mostramos las lenguas habladas en Iberia antes de la llegada de los romanos

   El imaginario celta resulta cambiante, como ocurre en la religiosidad con la llegada de los celtíberos. En el mapa de las lenguas apreciamos el desplazamiento de los populi o tribus en los casos de los vascones que aparecen en la actual Navarra; o los várdulos que toman a caristios y autrigones originando desde Burgos la Castilla Vétula o vieja; y el desplazamiento de los pelendones desde tierras sorianas y riojanas a burgalesas por el empuje al que les sometieron los arévacos. 

   Debido a la escasez de fuentes en la Antigüedad se trabaja con arqueología comparativa en símiles Atlánticos irlandeses. 

Arturo. La leyenda del rey eterno
Ilustración de Chris Riddell
Edelvives, 2021

     Los celtas adoraron la Naturaleza y sus dioses se manifestaban en ella y fueron el Sol, que les propiciaba un nuevo día, como podemos ver en las representaciones figurativas del dolmen de Mecerreyes-Cubillejo, manifestaciones artísticas del verraco del castro de Peñalara y en las esvásticas de las estelas larenses. 


Cuadrúpedos dirigiéndose hacia el sol. Dolmen de Cubillejo-Mecerreyes


  












          Esto identifica la migración de los animales por una vía natural que también da sentido al conjunto de altares aparecidos en Gete y que trasciende a la Cañada Real Galiana, mientras, las cimas se encontraban ocupadas con castros. Las peñas elegidas se benefician de su orientación. El topónimo Gete puede provenir del hidrónimo del riachuelo"Egeto", que es común en el norte peninsular y proviene de la misma familia que los ríos Gállego y del que también derivan el Eo y el Ego*. 

    Los celtas miraban el cielo con gran precisión astronómica para determinar los cambios estacionales con los que establecían el laboreo en el campo, según los equinoccios y solsticios, como el de Mabon (hacia el 22 de septiembre, que marca el fin del verano). La situación del altar de La Peña de Gete cuenta con dicha orientación para el ocaso. Un lugar de sacrificios a la vez que de festividad durante tres noches y dos días, en paralelismo con Stonhenge y otros santuarios peninsulares como A Ferradura, en Pontevedra, donde se celebraba el ciclo anual de las estaciones. 

El altar de la Peña en las inmediaciones del castro

     Cuando uno ejerce honores regios y se sienta en el altar de Tres Tronos divisa el castro del Pico del Cuerno de Gete hacia poniente. 

Altar de los Tres Tronos de Gete. Escenificación de José Ramón Almeida

    Nos adentramos en los pormenores del altar, castillo y santuario de la Cerca y aportamos un nuevo altar en las inmediaciones al castro de la Muela, en Vilviestre del Pinar, donde se comunican tres lóculos o corrientes con los que pretendían aplacar a la diosa.

La tríada Dea Dama, la “Diosa Madre”

     Es importante apreciar como prosigue la adoración femenina a las antiguas venus generadoras de la fertilidad, la protección de la naturaleza y el agua de la vida. Una conmemoración a la primavera en Imbolc o Brígida que culmina en las novicias engalanadas de mayas. El proceso evolutivo de una tríada que envejece a la diosa madre y que los romanos adoptaron de las matres celtíberas que se prodigaron desde Clunia. 

     En las noches de plenilunio nuestros antepasados prerromanos le bailaban, como se ha mantenido en Galicia. Los celtas temían a los agentes atmosféricos, el poder destructivo del rayo con su estruendoso trueno (Taranis), cabeza de la tríada divina a la que ofrendaban sacrificios, que explica la triple muerte que verificamos en cuerpos hallados entre el lodo de los estanques de Centroeuropa y se recoge en la leyenda de Los Siete Infantes de Lara

Leyenda de los Siete infantes de Lara

     Una cultura rural de individuos tachados de bárbaros por sus enemigos griegos y romanos que, estos últimos, terminaron ensalzando por su coraje en el mito de Numancia.

Se suicidaron antes que entregarse a Roma. Numancia, de Alejo Vera y Estaca (1881)

    Nuestro mayor agradecimiento a Martín Almagro Gorbea que nos ha permitido comprender los altares en las rocas sacras, nos ha dado a conocer, entre otros, el "combate entre Campeones" con el que evitaban exponer a los ejércitos.

Combate de campeones, vaso numantino

    Situación que hemos reencontrado en las crónicas árabes en los enfrentamientos con los reinos cristianos por la ocupación del territorio.

Fiesta de los Jefes en Santo Domingo de Silos

    Las fiestas los Jefes, representando un anacrónico asalto árabe a la fortaleza de Silos, y la marcha que se incorpora en la Pinochada en Vinuesa, alusión a los tercios de Flandes, se vinculan al Reinado de nuevos nombramientos anuales en Hacinas; las danzas del Paloteo, similares a los bailes del País Vasco; la Vaca Romera que se descubre en la cerámica numantina y que en Pedrezuela o Colmenar Viejo de Madrid se rinde a los quintos para que recorran todo el pueblo hasta nuestros días. 

La Vaquilla de Colmenar Viejo, Fiesta de Interés Turístico Nacional

    En Beltaine se engalana a las damas en altares florales de Huerta del Rey, en Burgos, o Colmenar Viejo, en Madrid, y la pingada del Mayo que se muestra en Tierra de Pinares y que en Tielmes lo levantan durante la Semana Santa, quemando al "Judas". Retos de superación donde los "quintos" se integran sintiendo la pertenencia a la comunidad. 

El Judas en Tielmes (Madrid), durante la Semana Santa

   Todas estas celebraciones que enumeramos muestran reminiscencias de la cultura celta como prueban las cerámicas numantinas y un arraigo tradicional.

El folklore muestra tradiciones ancestrales de tiempos prerromanos

     Lamentablemente, no nos ha llegado la interpretación de los bardos cuando narraban en las oenach o celebraciones de ferias el mito del "héroe fundador" de la comunidad, jinetes salvadores que identificamos en las estelas aparecidas en Clunia y Bezares.

Santuarios naturales en peña y roble (izquierda) y estela del "Héroe fundador" (derecha)
 

     Las gestas fueron transmitidas por las madres como institutrices de sus hijos y por los bardos, que nos han llegado a través de los juglares en los cantares del Mio Cid durante la reconquista, Los Siete Infantes de Lara para otorgar legitimidad a la importante familia de los Lara y emparentarlos con los condes de Castilla, y la leyenda de Fernán González donde justifica la independencia de León, en una narración que partió del cenobio de San Pedro de Arlanza y mantiene pervivencias celtas, al igual que todas ellas.  

Los pilares de Castilla en las raíces celtas de Lara
Antonio Palacios Gonzalo
Editorial Ibérica Libros, 2023
16 x 23 cm, 250 páginas
ISBN: 9788412486162


Puede consultar disponibilidad en el correo:  





* Gonzalez, Jose Manuel. "Otros ríos asturianos de nombre prerromano". Archivum XIV. Universidad de Oviedo, 1963.
Diario de Burgos, 20 de octubre de 2023, La impronta celta en la identidad nacional
 


Recomendamos las entradas a nuestro blog:

SIMBOLOGÍA DE LA PORTADA DEL LIBRO LOS PILARES DE CASTILLA EN LAS RAÍCES CELTAS DE LARA 





          VIAJE AL CONDADO DE LARA




  


viernes, 20 de octubre de 2023

RECORDAR A NUESTROS ANTEPASADOS EN SAMHAIN A PARTIR DEL LIBRO "LOS PILARES DE CASTILLA EN LAS RAÍCES CELTAS DE LARA"

Las celebraciones grupales alrededor del fuego o chascas fueron costumbres celtas
     El estudioso de las religiones Julio Caro Baroja fue interrogado por ¿Cómo fue posible que triunfaran las tristes celebraciones festivas cristianas frente a la jovial diversión de las prerromanas? El etnógrafo ratificó que eso mismo se preguntaba él. Sin embargo, La verdad es que aún perduran carnavales, tarasca, vacas romeras, pingadas del mayo, danzas del paloteo... porque la tradición no es fácil de erradicar. Las celebraciones paganas fueron adoptadas por la Iglesia y no es difícil discernir lo que no comulga con la predicación de Jesucristo. 
Las calabazas provinieron de América como Halloween 

     Para los celtas el inicio del año era el día de Samhain o el fin de la vida y de la recolección de la cosecha que nos conduce al recuerdo de la pérdida de nuestros parientes. Fechas en que se decoraban tubérculos iluminados por la noche con luces de vela introducidos en ellos para generar sensaciones terroríficas a los caminantes que accedían al caserío de los pueblos, como así me fue narrado por nuestros mayores en distintas localidades, al igual que los Celtas decoraban sus casas con los cráneos de sus enemigos a las puertas de sus casas. Los jóvenes al finalizar la festividad celebraban una comida en grupo igual que hicieron sus mayores en sus años mozos. La muerte no era tabú y se esperaba con gratitud entre nuestros ancestros celtas. 

   El imaginario celta se muestra cambiante, como ocurre en la religiosidad, especialmente con la llegada de los celtíberos. En el mapa de las lenguas apreciamos el desplazamiento de las etnias o tribus como los vascones cuando aparecen en la actual Navarra; o los várdulos si originaron la Castilla Vétula o vieja, pues así se piensa; y el desplazamiento de los pelendones desde tierras sorianas por empuje al que fueron sometidos de los arévacos.

En la guarda inicial mostramos las lenguas habladas en Iberia antes de la llegada de los romanos

    Nos hemos visto obligados a trabajar con la arqueología comparativa cuando recurrimos a símiles Atlánticos del siglo VI d.C. 

Arturo. La leyenda del rey eterno
Ilustración de Chris Riddell
Edelvives, 2021

       Hablar de nuestros orígenes en Iberia nos remite a los prehistoriadores que nos interpretan la cultura rupestre. ¿Qué representaban y qué querían transmitir en su arte? En la formación académica se nos enseñó que el hombre de las cavernas pintaba animales para poseerlos mediante la magia. Una lectura que ha ido desacreditándose. No contamos la capacidad prescriptora de José Luis Arsuaga o Ignacio Martínez pero con su arte comunicaban, también entre los suyos, el modelo en que vivían. Además, dichos lugares constituían hitos, al igual que los megalitos astronómicos y las necrópolis funerarias.

Rituales mortuorios prerromanos de 3000 años a.C.
Ilustración de José Ramón Almeida. 

     Los Celtas adoraron la Naturaleza. Sus dioses fueron el Sol, que les propiciaba un nuevo día, como podemos ver manifestado en las figuraciones artísticas del dolmen de Mecerreyes-Cubillejo, el verraco del castro de Peñalara y en las esvásticas de estelas larenses. 


Cuadrúpedos dirigiéndose hacia el sol. Dolmen de Cubillejo-Mecerreyes


  












      Esto identifica la migración de los animales por una vía natural que también da sentido al conjunto de altares aparecidos en Gete y que trasciende a la Cañada Real Galiana. Las peñas elegidas se benefician de su orientación. Prácticamente todas las cimas se encontraban ocupadas con castros. El topónimo Gete, del árabe, nos indica valle, orilla o frontera, pues se presenta como el tránsito del llano a la cordillera montañosa. 

    Los celtas miraban el cielo con gran precisión astronómica para determinar los cambios estacionales con los que establecían sus actividades en el trabajo, según los equinoccios y solsticios, como el de Mabon (hacia el 22 de septiembre, que marca el fin del verano). La situación del altar de La Peña de Gete cuenta con esta orientación. Un lugar de sacrificios a la vez que de festividad durante tres noches y dos días, en paralelismo con Stonhenge y otros santuarios peninsulares donde se festejaba el ciclo de la vida. 

El altar de la Peña en las inmediaciones del castro

     Cuando uno se sienta con honores regios en el altar de Tres Tronos divisa el castro del Pico del Cuerno de Gete hacia poniente. 

Altar de los Tres Tronos de Gete. Escenificación de José Ramón Almeida

    Nos adentramos en los pormenores del altar, castillo y santuario de la Cerca y aportamos un nuevo altar en las inmediaciones al castro de la Muela, en Vilviestre del Pinar, donde se comunican tres lóculos o corrientes con los que aplacaban a la diosa.

La tríada Dea Dama, la “Diosa Madre”

     Es importante apreciar como prosigue el componente femenino de las antiguas venus generadoras de la fertilidad, la protección de la Naturaleza y el agua de la vida. Imbolc o Brígida para la primavera. Una triada a la diosa madre que los romanos adoptaron de las matres celtíberas en Clunia. 

     En las noches de plenilunio nuestros antepasados prerromanos bailaban, como se ha mantenido en Galicia. Los celtas temían a los agentes atmosféricos, el poder destructivo del rayo con su estruendoso trueno (Taranis), que también cuentan con la tríada divina a la que dedicaban sacrificios. La triple muerte que conocemos por cuerpos hallados entre el lodo de los estanques aparece relatada en Los Siete Infantes de Lara

     Una cultura rural de individuos tachados de bárbaros por sus enemigos griegos y romanos que, estos últimos, terminaron ensalzando su coraje en el mito de Numancia.

Se suicidaron antes que entregarse a Roma. Numancia, de Alejo Vera y Estaca (1881)

    Nuestro mayor agradecimiento a Martín Almagro Gorbea porque nos ha permitido comprender los altares en las rocas sacras, nos ha dado a conocer, entre otros, el "combate entre Campeones" que evitaba exponer a los ejércitos.

Combate de campeones, vaso numantino

    Situación que hemos reencontrado en las crónicas árabes en los enfrentamientos con los reinos cristianos por la ocupación del territorio.

Fiesta de los Jefes en Santo Domingo de Silos

    Las fiestas los Jefes en un anacrónico asalto árabe a la fortaleza de Silos o la marcha que se incorpora en la Pinochada en Vinuesa en mención de los tercios de Flandes se vinculan al Reinado de nuevos nombramientos anuales en Hacinas; las danzas del Paloteo, similares a los bailes del País Vasco; la Vaca Romera que se descubre en la cerámica numantina y que en Pedrezuela o Colmenar Viejo de Madrid se rinde a los quintos para que recorran todo el pueblo hasta nuestros días. Todas estas celebraciones muestran reminiscencias de la cultura celta.

La Vaquilla de Colmenar Viejo, Fiesta de Interés Turístico Nacional

    En Beltaine se engalana a las damas en altares florales de Huerta del Rey o Colmenar Viejo en Madrid y la pingada del Mayo que se muestra en Tierra de Pinares y que en Tielmes lo levantan durante la Semana Santa, quemando al "Judas". Retos de superación donde los "quintos" se integran sintiendo la pertenencia a la comunidad. 

El Judas en Tielmes (Madrid), durante la Semana Santa

     Lamentablemente, hemos perdido la interpretación de los bardos cuando narraban en las oenach o celebraciones de ferias el mito del "héroe fundador", jinetes salvadores que identificamos en las estelas aparecidas en Clunia o Bezares.

Héroe fundador con la cabeza de animal, estela de Clunioq

     Gestas que fueron transmitidas por las madres como institutrices de sus hijos y que nos han llegado a través de los juglares en los cantares del Mio Cid durante la reconquista, Los Siete Infantes de Lara para otorgar legitimidad a la importante familia de los Lara y emparentarles con los condes de Castilla, y la leyenda de Fernán González buscando la independencia de León, en una narración que partió del cenobio de San Pedro de Arlanza y mantiene pervivencias celtas, por igual que todas ellas.  

Los pilares de Castilla en las raíces celtas de Lara
Antonio Palacios Gonzalo
Editorial Ibérica Libros, 2023
16 x 23 cm, 250 páginas
ISBN: 9788412486162


Puede consultar disponibilidad en el correo:  
Diario de Burgos, 20 octubre de 2023, La impronta celta en la identidad nacional
 


Recomendamos las entradas a nuestro blog:

LOS PILARES DE CASTILLA EN LAS RAÍCES CELTAS DE LARA, de ANTONIO PALACIOS GONZALO



SIMBOLOGÍA DE LA PORTADA LOS PILARES DE CASTILLA EN LAS RAÍCES CELTAS DE LARA 




          VIAJE AL CONDADO DE LARA